Física, óptica, química, y alquimia
El principal papel jugado por al-Andalus en estas disciplinas radica fundamentalmente en su labor como transmisora del saber de la Antigüedad. Así, la obra de física de al-Farabi sobre el vacío fue traducida en al-Andalus al latín bajo el título On vacuum, y la obra del andalusí al-Bitruyi en la que menciona la teoría del ímpetus, bajo el título De Motibus Coelorum. Igualmente, la obra sobre óptica de al-Kindi fue traducida con el título De aspectibus.
La alquimia fue practicada en al-Andalus con múltiples y variadas finalidades. Así, hay descripciones de laboratorios de alquimia en la Córdoba del siglo X: “una habitación ennegrecida, llena de vapores que parecían pedazos y en los cuales se percibía el olor hediondo del arsénico, del azufre, del cinabrio y del sarcócola”. La química tuvo una materialización práctica muy evidente, por ejemplo, en la fabricación de tintes, cosméticos, perfumes, etc.






